Camila Ortega celebra su nueva posición como directora del Ballet Royalia, pero su alegría se ve interrumpida cuando se revela que un misterioso inversionista ha comprado el 51% del grupo, arruinando sus planes. Al final, Tina, la abogada estrella, revela que fue ella quien compró las acciones, dejando a todos en shock.¿Qué hará Tina ahora que tiene el control del Ballet Royalia?