Cristian fue expulsado de su familia por su tío Diego, que quería quedarse con la herencia. Sin nada, se adentró en la sierra con sus perros de caza. Allí, enfrentó a la banda de León y sobrevivió a todo. Encontró un ginseng milenario, domó una manada de lobos y rescató a su esposa Clara de los secuestradores. Con su astucia y sus sabuesos, se convirtió en el dueño de la sierra. Los Valdés y León recibieron su castigo. Cristian fundó la Base de Sabuesos, fue elegido líder por el pueblo.