Alejandro revela su verdadero motivo para casarse con Valeria: la promesa de Isabel de abandonar el Santuario de la Paz si él tomaba una esposa. Valeria confiesa su ignorancia sobre la identidad de Isabel y su muerte accidental, pero Alejandro, enfurecido por la profanación del banquete que preparó para Isabel, decreta la muerte de todos los presentes.¿Lograrán los invitados escapar de la ira de Alejandro?