La chica en vestido multicolor salió corriendo tras abrir la puerta —no huyó, ¡voló!— y ese abrazo con el guerrero en armadura fue tan sincero que hasta el caballo blanco sonrió 😄. Dúo de tormenta y nubes sabe cómo hacer latir el corazón en 10 segundos.
En Dúo de tormenta y nubes, la anciana con su plumero no limpia solo el patio: barre años de silencio. Su mirada al ver a los jóvenes reencontrarse es pura poesía visual 🌸. ¡Qué bien se siente cuando el pasado no es carga, sino puente!