¡Qué locura ver cómo un humano con pelo rosa domina a una bestia de clase S como si fuera un simple gato! La tensión inicial se rompe con un humor inesperado cuando el león termina llorando. En (Doblado) Mi visión de ellas, la dinámica de poder cambia radicalmente, dejando a los espectadores boquiabiertos ante tal audacia. El contraste entre el miedo de los secuaces y la calma del protagonista es simplemente épico.