Mientras los príncipes se gritan y se acusan, Camila es la única que actúa con inteligencia. Su conocimiento de medicina salvó al padre, rompiendo el plan de los conspiradores. En (Doblado) Entre dos príncipes, ella brilla sin necesidad de espadas. La escena donde Aurelio le agradece es tan tierna que contrasta con la frialdad de Héctor. ¡Necesitamos más de su astucia!
Por fin alguien con sentido común. El general Aranda notó que algo no cuadraba en la acusación de Héctor. Su intervención fue clave para darle aire a Aurelio. En (Doblado) Entre dos príncipes, los personajes secundarios como él aportan la lógica que falta en esta familia disfuncional. Ver cómo la emperatriz empieza a dudar de su propio hijo es la mejor venganza.
La actuación del príncipe en la túnica gris es increíble. Su desesperación por culpar a Aurelio delata su propia culpa. Cuando grita que lo atrapen, se nota que está perdiendo el control. En (Doblado) Entre dos príncipes, el villano no necesita disfraz, su cara lo dice todo. La tensión cuando menciona a la emperatriz como cómplice sube de nivel inmediatamente.
El momento en que Camila confirma que el padre despertó es el clímax perfecto. Todas las acusaciones de Héctor se derrumban en un segundo. En (Doblado) Entre dos príncipes, el ritmo es frenético y no te deja respirar. Ver a Aurelio y Camila unidos contra la adversidad mientras los demás corren al interior del palacio deja un final abierto perfecto. ¡Quiero ver la cara de Héctor cuando lo vea!
¡Qué tensión en el palacio! Ver cómo Héctor acusa a Aurelio con tanta furia mientras la emperatriz observa en silencio es escalofriante. En (Doblado) Entre dos príncipes, la dinámica familiar está rota. Me da pena ver a Aurelio tan acorralado, defendiéndose de un veneno que no usó. La mirada de Clara al enterarse de que el padre despertó lo dice todo: esto apenas comienza.