Valeria Cruz, al regresar de su viaje, encuentra su oficina ocupada por Mía Serrano, la asistente que Adrián Torres había puesto en su lugar. Enfurecida, despide a Mía y rompe con Grupo Altaris. Adrián la llama celosa, pero ella no cede: lo echa de Tecnova, pide el divorcio y, mientras él la busca arrepentido, ella se enfoca en levantar su imperio. Ahora, en un giro inesperado, Valeria decide no solo no expulsar a Adrián, sino que también le firma el contrato de financiación, dejando a todos preguntándose cuál es su verdadera intención.¿Qué planes ocultos tiene Valeria al firmarle el contrato a Adrián?