Elira, hija de Zeus, renunció a su poder por amor y entregó el cetro para elevar a Kaelos. A cambio, recibió traición y humillación. Cuando él creyó dominarlo todo, olvidó que su poder provenía de ella. Al despertar, Elira dejó atrás la compasión y reclamó lo que era suyo, iniciando una venganza que sacudiría el reino divino.