Natalia enfrenta la dura realidad de que el Sr. Vargas está en coma profundo después de perder mucha sangre, mientras reflexiona sobre su pasado y la relación complicada con Emilio, quien ha mostrado un lado compasivo al construir centros de protección para víctimas de abusos.¿Podrá Natalia perdonar a Emilio y encontrar consuelo en su bondad, o su sed de venganza prevalecerá?