Isabela, embarazada del emperador Sebastián, sufre un susto que afecta levemente su embarazo pero el bebé está bien. Sebastián, herido en el incidente, confiesa su preocupación por ella y su hijo. Revela que ha estado buscándola desde su último encuentro y, aunque desea reconocer su relación, teme por la seguridad de Isabela y su familia debido a las posibles reacciones de la corte y su madre. Promete protegerla a ella y al bebé, asegurándole que su padre, Don Eduardo, está a salvo y que investigará los eventos del pasado.¿Podrá Sebastián proteger a Isabela y su hijo de las amenazas de la corte y su madre?