La venganza de la adivina
Julia García, única superviviente de la Familia García, se disfrazó de hombre para investigar la muerte de los suyos. Se infiltró junto al segundo príncipe, Joaquín Sánchez, y desenmascaró a la Emperatriz Ramírez, quien manipulaba el oráculo para robar el trono. Julia despertó su sangre ancestral, derrotó a los traidores y ayudó a Joaquín a convertirse en emperador. Juntos, restauraron la paz.