Me casé y les rompí la cara
Liria Díaz, heredera del Consorcio, se casó con César Romero, un mecánico, y ocultó su identidad para cumplir la cláusula de herencia. Descubrió que la familia de él sufría abusos de vecinos y parientes. En la boda, la humillaron y quisieron robarle la dote. Entonces se enfrentó a todos con furia, los golpeó y les puso límites. Mientras defendía a su nueva familia, supo que César escondía un secreto y, al final, su verdadero poder se reveló.