Elara Mendoza, médica taoísta, fue obligada a casarse con el loco príncipe Luciano. Solo quería sobrevivir, pero aplastó a sus enemigos sin repetir métodos. Luciano la usó para distraer a su madrastra, pero ella destruyó al Príncipe Heredero. Él escaló al poder como conspirador, pero su identidad escondía un misterio.