Irene, de 20 años, fue conquistada por Mateo Paz, de 30, quien la persiguió 99 veces. Pero el día de su boda, él huyó para besar a otra. Todo era un juego: Irene fue solo un reemplazo. Ella contraatacó, lo dejó sin dinero ni amor. Se enfocó en sus estudios, y apareció alguien que sí la valoró. Mientras tanto, Mateo perdió todo y vivió arrepentido para siempre. Irene se convirtió en su propia luz.