Luis Salazar, un humilde guardia en el Parque de Bestias Divinas, enfrentó el caos cuando las bestias atacaron la ciudad. Despertó la sangre de un dios ancestral. Su hija Valeria fue secuestrada por Alejandro Castillo para un experimento genético. Luis usó su poder para dominar a las bestias, destruyó las máquinas de Castillo y rescató a su hija, convirtiéndose en el guardián de la ciudad.