Hace 15 años, Luis y Lucía envenenaron al Emperador. El príncipe Diego fingió ser inútil. En la ceremonia, venció a todos y fue nombrado heredero. Luis lo atacó, pero Diego expuso sus crímenes. En la trampa, Luis confesó. El Regente revivió y aplastó la traición. Diego lo mató, castigó a Lucía y fue emperador.