Tras cien años en retiro, el Ancestro Aurelio Solís quedó atrapado en la Cumbre del Gran Ascenso. Al leer el Destino Celestial, descubrió que Clara Rivas era la Señora del Ancestro reencarnada. Bajó a pedir su mano, soportó desprecios, expuso a un impostor y la protegió. Luego vencieron a la Familia Valmor y al Ancestro Sangreumbra, y ascendieron.