Julián, genio de la medicina maternoinfantil, llegó al Reino de Auria y despertó en el cuerpo de otro Julián, un condenado a muerte. Por una culpa familiar, iban a ejecutarlo con su cuñada Alma. Al borde del fin, usó medicina moderna, respondió al edicto real y curó a una consorte sin leche para amamantar al príncipe. Así salvó su vida y entró al peligroso palacio interior.