Mauricio Ríos dejó el Grupo Solaris por amor y vivió 23 años como capataz en Santa Lucía. En su aniversario, Clara Herrera lo humilló al volver Ricardo Vargas, su primer amor. Tras verlos brindar juntos, Mauricio reveló su identidad, recuperó la presidencia y hundió al corrupto Ricardo. Cuando Clara se arrepintió, él ya se había quitado el anillo.