Tras descubrir la infidelidad de Luciana Montoro, Adrián Vega fue atacado y quedó inconsciente. Al despertar, había reencarnado en Solaria como un emperador inútil y humillado por todos. Pero con su conocimiento moderno desarmó cada trampa, conquistó el corazón de la emperatriz Valeria y se alzó como un soberano legendario.