La tensión en Soy el señor del apocalipsis es insoportable. Ver a ese grupo intentar romper el cristal con hachas y motosierras mientras él observa impasible desde dentro es una escena de puro dominio. La llamada telefónica y el cambio repentino del clima demuestran que tiene el control total de la situación. Me encanta cómo la serie mezcla la acción física con poderes sobrenaturales para crear un conflicto tan visual y emocionante.