La tensión en esta escena es palpable. El protagonista, con su túnica oscura, parece estar jugando con el fuego mientras se burla de sus oponentes. La niña con maquillaje dramático añade un toque de misterio y peligro a la atmósfera. Me encanta cómo Morí y volví para matarlos maneja estos momentos de confrontación intensa. La iluminación azul y roja crea un ambiente sobrenatural perfecto para este drama de fantasía. ¡No puedo esperar a ver qué sucede después!