Camila descubre que Luciana ha comprado uno de los pisos de su familia, lo que desencadena un conflicto entre ellas. Andrés, aunque consciente de la situación, parece disfrutar del caos mientras Camila lucha por mantener las apariencias en su matrimonio de conveniencia.¿Podrá Camila mantener su compostura frente a los desafíos que Luciana le presenta?